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Herederos de un producto con historia

En Molí Coloma
la historia
se vive cada día.

El cultivo del olivo en nuestras tierras se remonta a la época de los Fenicios y su simbología nos ha acompañado a lo largo de la historia. El aceite de oliva es cultura.Y nosotros somos herederos de sus atributos.

En Molí Coloma, aunamos historia y pasión por la tierra. En nuestra finca, en un antiguo molino papelero, recogemos la tradición y la transformamos en modernidad sin perder la esencia y los orígenes.

Somos pasado y somos futuro. Un futuro a crear con respeto por este increíble legado.

El aceite, un pilar del Mediterráneo

El aceite de oliva,
más que un elemento
de nuestra dieta.

La dieta mediterránea no es sólo una dieta, es un estilo de vida. Una manera de entender la alimentación desde un punto de vista de la frescura, la proximidad y el producto de temporada. Alrededor de la mesa, no sólo se degustan platos, se sociabiliza. Pan, aceite, vino, son todo formas de compartir.

Es cada vez más frecuente que los chefs de alrededor del mundo utilicen el AOVE en sus elaboraciones. Las nuevas tendencias saludables, los nuevos hábitos de consumo y las virtudes de la dieta Mediterránea han dejado atrás la manteca de cerdo y la mantequilla, muy utilizadas en el norte de Europa.

El AOVE se impuso por su sabor y sus propiedades. Da exclusividad y armonía, además de pureza y sutileza, realzando el sabor y la textura de los alimentos.

El aceite de oliva siempre ha acompañado a la cultura mediterránea, también en su paisaje y su economía. Forma parte de nuestro entorno.

Atributos de calidad del AOVE

De primera calidad

El aceite de oliva virgen extra impacta los sentidos. Igual que lo hacen la música y la danza. Se graba en la memoria y sabe contar de qué geografía del Mediterráneo viene y cómo lo han tratado.

En Molí Coloma, creemos en el respeto por la tierra y el fruto. Por dar continuidad al proceso natural del cultivo. Por ello, en el momento de la recogida, ninguna aceituna toca el suelo. Ninguna tarda más de 50 minutos en llegar al molino. Ello preserva las propiedades del fruto. Asimismo, la molturación en frío asegura al máximo su conservación.

Por eso, nuestras aceitunas Arbequina, Arbosana y Koroneiki expresan la pureza y frescura de la variedad. Nunca presentan sabores oxidados que permiten elaborar aceites sin defectos y de muy baja acidez.

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